18 de noviembre de 2022

ANDRÉS LAGUNA

Nació en Segovia en fecha incierta, “seguramente” en 1.499, y murió el 28 de diciembre de 1.559. Hijo de Diego Fernández de Laguna, premiado con título de nobleza “por sus grandes servicios en la práctica de la medicina”, y de Catalina Velázquez, hija de judíos conversos.  Su padre le confía a Sancho de Villares y Juan de Oteo, que le forman en la lengua latina. Estudió dialéctica en la universidad de Salamanca, obteniendo el grado de bachiller en Artes, y posteriormente se traslada a París a la Sorbona donde cursa estudios de griego y medicina, de la que alcanza el título de maestro. Allí publica sus tres primeras obras, analiza la flora, las plantas y sus aplicaciones, separando la ciencia empírica de las supersticiones que aún persistían.

En 1.536 regresa a Segovia, y el Cardenal Cisneros le ofrece una cátedra como profesor en la Universidad de Alcalá, cargo ofrecido también en Salamanca. Publica dos obras más y en 1.539 es llamado a la Corte para asistir al alumbramiento de la emperatriz, que desgraciadamente murió en Toledo. Allí consigue la investidura de doctor y vuelve de nuevo a Segovia.

El emperador Carlos V le llama a su comitiva en la expedición a Gante, un año después se traslada a Metz, donde es acogido con gran aprecio no solo como médico, sino también como político. Allí hizo una gran labor asistiendo a los enfermos por la epidemia de peste que asoló la ciudad. Cuando ya se había despedido de la ciudad, la peste se recrudeció y regresó a Metz y Colonia para luchar contra ella.

Andrés Laguna, Centro botánico de Juzbado

En 1.545 se dirige a Roma, en Bolonia le otorgan el título de doctor, medico de cámara del Papa Julio III. Durante esos años su figura adquiere gran relieve, viajando por todas las cortes de Europa, se dice de él que fue “peregrino en la Europa de su tiempo durante cerca de 20 años”, realizando viajes de carácter científico, obrando como diplomático, publica 25 obras más continúa estudiando la eficacia de todas las plantas que le envían de todas partes.

En 1.557 regresa a Segovia con la intención de descansar allí hasta el final de sus días, pero fue invitado a formar parte de la comitiva para recibir a la futura reina de España, Isabel de Valois, y falleció volviendo de Francia a causa de unas hemorroides.  Consiguió una gran colección de plantas y animales y un rico herbario con lo que fundó, bajo la protección de Felipe II, el primer Jardín Botánico en el soto de Migas Calientes.

Su obra cumbre es la traducción de la Materia Medica de Pedacio Dioscorides Anazarbeo, editada por primera vez en Amberes en 1.555, con etimología y sinonimias en ocho idiomas de 600 plantas descritas por Dioscórides con comentarios de Laguna dibujos de Mathiolo y del propio Laguna, entre medicina oficial y farmacopea del vulgo, considerado un verdadero tratado de terapéutica del siglo XVI, legando esos conocimientos que subsisten aún y que hoy llamamos Farmacognosia.

Hombre de gran religiosidad, fue un gran erudito, medico, botánico, orientalista, dibujante, políglota, hablaba inglés, francés, italiano, portugués, tudesco (alemán), flamenco, latín y griego, realizó diversas traducciones de obras griegas y latinas, descubrió y describió la válvula íleo-fecal, la Academia Española le incluyó en su “Catálogo de Autoridades”, y está presente en la galería de retratos de médicos célebres del “The Wellcome Historical Medical Museum” de Londres.

Y quien mejor que Cervantes para perpetuar su memoria, cuando en el capitulo XVIII de la primera parte de su “Don Quijote de la Mancha”, éste dice :”… tomara yo mas aína un cuartal de pan, o una hogaza y dos cabezas de sardinas arenques, que cuantas yerbas describe Dioscórides, aunque fuera el ilustrado por el Doctor Laguna”.

Ana González-Garzo y Augusto Krause, 2022.