27 de julio de 2022

ABEDUL

En los albores de la historia celta, los bardos, poetas encargados de cantar a los dioses y los héroes, ceñían sobre su cabeza una corona de abedul considerando este árbol símbolo de las fuerzas creadoras de la naturaleza.En la antigua Germania el consejo de ancianos se reunía en los bosques de abedul.

 

Plinio en el siglo I, admiraba este gran árbol por la blancura de su corteza, lamentándose del uso que hacían de sus varas los “magistrados” para castigar a sus pupilos, lo que le valió el nombre de “árbol de la sabiduría”.  Además, la corteza interior se usó a modo de papel para escribir, el liber o libri, la palabra pasó a significar libro.

Los romanos usaban sus ramas para impartir disciplina, las agrupaban en “fasces” con un hacha en el centro como símbolo del poder depurativo de la ley. De ahí viene la palabra fascismo, con el hacha de Mussolini.  Las viejas leyendas del medievo cuentan que colgaban en las casas ramas de abedul en la creencia de que ahuyentaban brujas y espíritus infernales y por esa razón elaboraban con su madera las cunas de los niños. 


 

Y las escobas de sus ramas, con palo de fresno barrían también los demonios y malos espíritus. Sirvió tambien en hechizos de amor, protección y purificación. Para los habitantes de Siberia eran la puerta que daba acceso a un espíritu benéfico de la tierra. 

En la mitología nórdica el abedul es tan venerado como lo es la encina entre los latinos. Fue consagrado al dios Thor, representando el retorno de la primavera, y ocupa el primer puesto en el antiguo alfabeto gaélico (B- baite o beth). Es el símbolo del dios de la vida y de la muerte, corona de bardos, templo de druídas y signo del zodiaco celta (del 24 de diciembre al 20 de enero).

Es tanto el respeto que tenían a su abedul, morada de elfos y otros seres fantásticos, que en Laponia los leñadores avisaban con antelación al árbol que iba a ser talado para dar tiempo al espíritu habitante para trasladarse. Algunos de estos árboles eran tan sagrados que no podían ser cortados.  Estos aguerridos nórdicos creían que la última contienda se desarrollaría alrededor de un abedul.

Si  el fuego o el hacha dejasen crecer este bello árbol, su porte podría llegar a ser tan grande como el que alcanzó el del palacio de Augustbourg de tan copiosa copa, que debajo de sus ramas se disponían mesas para 375 comensales.  Este árbol de la sabiduría y la justicia, el palo nefrítico de Joseph Quer, es para nosotros el árbol de la luz.

Ana González-Garzo y Augusto Krause, 2022.

 

MELISA



 

Etimología: Del griego “melissa” abeja; por ser plantas muy visitadas por las abejas.

Descripción: Planta perenne de 20 a 150 cm, algo glandular, pelosa, con olor a limón de joven. Hojas opuestas, pecioladas, de 2 a 9 cm, ovales o romboideas, crenadas o dentadas. Flores de 8 a 15 mm amarillentas al principio y luego blanquecinas o rosadas, bilabiadas, el labio superior bífido y el inferior con tres lóbulos el central más ancho. Cáliz peloso con dos labios, el superior con tres dientes y el inferior bífido.  Florece en verano.

Melisa, Melissa offcinalis, planta del mes, julio, 2022, Juzbado


 

Comestible

- La planta entera se consume cocida como verdura.

- Los tallos tiernos se preparan como los espárragos, y cocidos con azúcar y agua de rosas se usan como aderezo en tartas.

- Las hojas y sumidades floridas tienen sabor a limón, sirven para aromatizar quesos, vinagres, infusiones y escabeches, se añaden a ensaladas, sopas, verduras, platos de carne, patatas o arroz, postres, confituras y bebidas.

- Las hojas frescas contienen vitamina B1, B2, C y caroteno.

Etnobotánica

- El jugo de la planta se utiliza para aliviar las picaduras de insectos.

- La planta es repelente de insectos.

- Es muy apreciada por los apicultores mediterráneos desde hace más de 2.000 años, porque el olor de su aceite esencial es parecido al de la feromona producida por la abeja reina. Plinio ya comentaba que untando las colmenas con ella, no huirán las abejas.

Cosmética

- La planta se añade al champú como revitalizante del cuero cabelludo, y sirve en vahos para las manchas de la piel.

Medicinal

- Las hojas y sumidades floridas sirven como tónico, aperitivo, digestivo, sedante, antiespasmódico, carminativo, antiséptico, antivírico y emenagogo, al exterior se utiliza como cicatrizante y contra dolores reumáticos, neuralgias y migrañas.

- La planta macerada en alcohol de 70º durante 9 días sirve en fricciones contra las jaquecas.

- Es útil para “animar a los desmayados”, vómitos de las embarazadas, vértigos, dolor de dientes y como antihistérico.

Anotaciones

- Es el principal componente del “agua del Carmen”, precursora del agua de colonia, destilada en el siglo XVII en París por los carmelitas.

- “Disipa las penas y promueve la alegría”, esto es que estimula la circulación sanguínea, el cerebro y el sistema nervioso.

- Se utilizó en fumigaciones curativas y encantamientos.

- Fue cultivada por los antiguos romanos, quienes la introdujeron en Gran Bretaña.

Ana González-Garzo y Augusto Krause, 2022.

 

HIPÓLITO RUÍZ

Nacido en Belorado (Burgos) en 1.754, hijo de labradores, aunque emparentado con los duques de Lerena. Estudió latín con el cura de su pueblo, quien aconsejó a sus padres que  fuera educado en la corte. Aprendió lógica, física experimental, química y botánica, trabajando al mismo tiempo con su tío Manuel López, boticario. En 1.772 comenzó con Casimiro Gómez Ortega sus estudios de Ciencias Naturales, y especialmente Botánica, en la que pronto destacó. 

Juzbado, Hipólito Ruiz, Centro Botánico de Juzbado
 

En 1.777 fue nombrado jefe de la expedición botánica enviada por Carlos III, para recorrer Perú y Chile, junto con José Pavon y el francés Dombey, y los dibujantes José Brunete, que murió allí, e Isidro Gálvez. Llegaron al puerto de Callao en 1.778, comenzando sus excursiones en Lima, con un primer resultado de trescientas especies de plantas secas y doscientos cuarenta y dos dibujos, que remitieron a España.

Continuaron sus excursiones tanto por Perú como por Chile, y de vuelta a Lima enviaron a España en el San Pedro de Alcántara sus colecciones, cincuenta y tres cajones, que se perdieron en las costas de Portugal en 1.786. Por suerte para Hipólito Ruiz, el rey le ordenó permanecer en América, solo se salvo Dombey con sus colecciones, que había salido dos años antes.

 

Juzbado, Hipólito Ruiz, Centro Botánico de Juzbado
Flora Peruana y Chilena (Tomo IV) de Hipólito Ruiz y José Pavón (1957)

Ruiz y Pavon siguieron con sus expediciones, y en 1783 perdieron otra vez gran parte de sus colecciones por un incendio. A pesar de ello, siguieron con su trabajo, enviando a España gran número de cajones.

Regresaron a España en 1.788, dejando allí a su alumno Tafalla y al dibujante Pulgar, que continuaron enviando material. Junto con los cajones, trajeron consigo ciento veinticuatro plantas vivas para el jardín botánico de Madrid.  Durante la invasión francesa sufrió molestias y coacciones, aunque le ofrecieron cargos honoríficos. Con la restauración fue nombrado visitador de las farmacias de la corte.

Publicó junto con Pavon la Quinología, y su Flora Peruviana et Chilensis, de la que terminaron tres tomos, de los doce mas suplemento a los primeros cinco, que habían fijado los autores, quedando manuscritos y grabados que se conservan en el Jardín Botánico de Madrid.Hipólito Ruiz publicó el solo diversas memorias, disertaciones y epístolas dejando también manuscritos inéditos, notas y correspondencia con sabios.

Murió en Madrid en 1.816. Fue el hombre más activo e inteligente de los que formaron la expedición de Perú y Chile, bajo su dirección se descubrieron centenares de plantas nuevas, descripciones y dibujos de miles de especies, más de cien cajones de productos naturales y gran número de plantas vivas.

Ana González-Garzo y Augusto Krause, 2022.

 

7 de julio de 2022

EL CENTRO BOTÁNICO EN LA TELEVISIÓN DE CASTILLA Y LEÓN

Os presentamos el último reportaje que hemos hecho en el pueblo y que ha aparecido estos días en la televisión La 8 Salamanca de TVCYL. En esta ocasión, un testimonio reciente del Centro Botánico con palabras de Rufino y Esther, Ana y Augusto o Fernando Rubio.