miércoles, 18 de mayo de 2022

Apolo y Clitia

Verruguera, verrucaria, tornasol. Heliotropium europaeum  L. 

En la mitología clásica esta planta fue dedicada a Apolo. Cuenta el mito que ese dios abandonó a su amante Clitia o Clitye, hija de Océano y de Tetis, por su hermana Leucotea. Clitia, celosa, ordenó la muerte de Leucotea, pero con ello no recobró el amor de Apolo. Abatida y arrepentida de su traición se echó en la tierra, con el cabello suelto y con la mirada en el sol, se dejó morir de hambre.  Apolo, consternado la transformó en heliotropo, o tornasol de los griegos, planta que siempre gira hacia su bien amado el sol como si del mismo Apolo se tratara, recordando de esta manera ese amor desgraciado.

Y dentro de las leyendas populares, cuenta Andrés Laguna que si se hacía una raya con el tallo de esta planta alrededor de alguna serpiente, no saldría de ese círculo y moriría si le echáramos la hierba o el agua en la que hubiera estado a remojo.

También nos cuenta Paracelso que magnetizando a una sonámbula y dándole una flor con su tallo, adquirirá una extraordinaria visión orgánica interna (metagnosis) y poseerá además una facultad especial para la interpretación de los sueños y hacer vaticinios.