miércoles, 16 de febrero de 2022

CICUTA

La historia de la Cicuta:

Es muy probable que el hombre conociera la cicuta desde el principio de su historia en el periodo instintivo de la medicina, esto es, mucho antes de la guerra de Troya. Demócrito escribe en el siglo V a.C. que para matar la raíz de los árboles talados se mezcle el remojo de la flor del altramuz con zumo de cicuta y se esparza sobre ella.

Juzbado, Centro botánico, conium maculatum
Cuando adquiere el protagonismo que ha llegado hasta nuestros días, es en el periodo filosófico de la antigua Grecia, siendo el instrumento de ejecución de los reos, y ejecutados fueron Sócrates y Foción, víctimas de la envidia de sus conciudadanos. Foción (400- 318 a.C), discípulo de Platón, general y político ateniense fue acusado de traición y ejecutado.

Sócrates, acusado de desvelar los secretos de Eleusis, o según otros de corromper a los jóvenes, renegar de los dioses de Atenas y lanzar soflamas irónicas contra los sofistas, fue hallado culpable por la asamblea y condenado a morir por ingestión de cicuta.

Y así nos describe Platón su muerte: “Cuando le presentaron el veneno, preguntó qué debía hacer y el carcelero le contestó: Nada más que pasear después de haberlo bebido, hasta que experimentes pesadez en las piernas. Sócrates bebió, se puso a pasear y cuando sintió que le flaqueaban las piernas se acostó. El carcelero se puso a apretarle los pies y le preguntó si sentía compresión. Sócrates contestó negativamente. Después le oprimió las piernas, y recorriendo de este modo todo el cuerpo nos mostraba que este se enfriaba y contraía diciendo: Cuando el frío llegue al corazón morirá.

El vientre estaba ya frío cuando Sócrates descubrió su rostro, que había cubierto con un manto y dijo “Critón, debemos sacrificar un gallo a Esculapio, hacedlo sin tardanza” así se hará, dijo Critón, pero mira si tienes algo que decir todavía, y contestó que no. Sufrió al poco rato unas ligeras convulsiones, quedaron fijos sus ojos y murió”.