martes, 20 de septiembre de 2022

Cornezuelo del centeno

Familia: Clavicipitáceas o Pirenomicetáceas, según autores (Tronco: eutalófitos, División: eumicetes, Clase: ascomicetes)

Nombre científico: Claviceps purpurea  Tul.

Nombre vulgar: Cornezuelo de centeno

Etimología: Del latín “clavus” clavo, por la forma el esclerocio

Descripción: Hongo con esclerocio de 1-2 cm, purpúreo oscuro, en forma de cuerno, blanquecino por dentro, parásito del centeno y otras gramíneas. Cuando cae en la tierra permanece todo el invierno en vida latente, en primavera germina, le salen unas cabezuelas (estromas) pediceladas de color rojizo en las que se encuentran las ascas, con ocho esporas cada una. Las esporas, llevadas por el viento, infectan el ovario de la flor del centeno, se forma un micelio que le envuelve y posteriormente penetra en él, al crecer sustituye al grano desarrollándose el esclerocio (Sclerotium clavus).

Todo el mundo conoce la historia del centeno, o al menos su pan, pero pocos saben lo que es y fue el cornezuelo de centeno. En las comarcas en que abundaba se beneficiaban de aquella, primero maldita y después preciada, “breva” del centeno. A veces los beneficios que suponía su recolección, superaban la propia cosecha del cereal, dando un respiro a una economía rota. En nuestro país la producción de este hongo fue tan importante que la mayor parte del cornezuelo importado en Londres procedía de Vigo.

Seis siglos antes de Cristo los asirios conocían este hongo en forma de espolón de gallo, y en los libros sagrados de los antiguos Parsis (Persas) seguidores de Zoroastro, le señalaban como algo maligno capaz de provocar un aborto y causar la muerte.  Teofrasto y posteriormente Plinio escribieron sobre el grano negro que produce lujuria.

Durante siglos persiguió al ser humano una extraña epidemia no contagiosa denominada fuego sagrado, fuego devorador, mal de los ardientes o fuego de san Antón, en alusión a San Antonio el Grande. Este santo, asceta y uno de los instituidores de la vida monástica, nació en el alto Egipto en el año 251, hijo de una rica familia cristiana, de joven repartió sus bienes entre las gentes más humildes, retirándose al desierto donde fundó varios monasterios. Murió a la edad de ciento cinco años, y cuentan que tuvo visiones fantásticas y espantosas, que algunos asociaron a la posibilidad de estar afectado por el ergotismo. Enterrado en secreto, sus restos, supuestamente encontrados dos siglos después, se trasladaron a Alejandría, posteriormente a Constantinopla, y por último los cruzados los llevaron a Dauphiné en el siglo XI, donde se manifestó la primera plaga de ignis sacer. Y es allí donde un ciudadano de bien, llamado Gaston, funda en el año 1070 la congregación de los Canónigos Regulares de San Antonio, con el fin de curar a los enfermos afectados por el “fuego de San Antón”; según parece él y su hijo habían padecido esta peste que les fue curada en sus ruegos a este santo protector contra el fuego, la epilepsia y las infecciones. A partir de ahí se empiezan a crear los Hospitales e Iglesias de San Antonio dedicados a sanar a los infectados, donde los Antonianos se dedicaban exclusivamente a cuidar a estos enfermos, administrándoles alimentos en buen estado, que hacía mejorar a los enfermos.

Según las crónicas, en el hospital del convento de San Antón en Castrogeriz (Burgos) se curaba a los enfermos dándoles pan de trigo candeal.  También se cuenta que los peregrinos a la tumba de Santiago poseídos por el mal se curaban durante la peregrinación en esos hospitales, cosa que no es de extrañar en cuanto que el pan suyo del camino no contenía cornezuelo.  La rara peste se denominó también gangrena seca, venganza divina, pestis igniaria, etc. 

En la edad media se producen terribles epidemias consideradas como castigo divino, cobrándose miles de vidas. Muchos siglos se tardó en descubrir la conexión entre la presencia del cornezuelo  en el  centeno y la causa de este mal “enviado del infierno” que causaba los mayores estragos entre las gentes de la más humilde condición, a los que se les vendía la harina con centeno infectado de cornezuelo. Fueron muchas miles las personas que murieron en toda Europa víctimas de la ignorancia propia de aquellos tiempos.

Llantén menor


Etimología: Del latín “planta” planta el pie, y “ago” empujo, por la forma de las hojas de alguna s especies.

Descripción: Planta perenne de 5 a 70 cm, tallo floral sin hojas, generalmente con cinco surcos y pelos adosados. Hojas en roseta basal de hasta 30 x 3,5 cm, lanceoladas y atenuadas en un largo peciolo, a veces sentadas, con 3 a 7 nervios. Flores blanquecinas en  espiga ovoide u oblonga de 0,5 a 8 cm, muy densas, los estambres sobresalen 3 a 5 mm y las anteras son blanco- amarillentas. Fruto (cápsula) con dos semillas oblongas.

Las especies P. major, de hoja ancha, P. media, P. coronopus  y P. maritima, presentes en nuestra comarca, tienen las mismas aplicaciones.



Comestible

-Las hojas se añaden a sopas y verduras, si están tiernas o bien sin el nervio central, se comen en ensalada.

-Las semillas sirven para espesar sopas, y molidas se mezclan con la harina. Contienen, entre otras sustancias, mucílagos, pectina y vitamina B1

Medicinal

-La decocción un minuto de hojas o de toda la planta actúa como astringente, antiinflamatorio, emoliente, expectorante, es antibacteriana y cicatrizante y muy eficaz en afecciones de las vías respiratorias superiores, indicado en tos ferina, ronquera, faringitis, bronquitis, asma, catarros, diarrea o reuma.

-Al exterior se aplican las hojas machacadas (muy limpias y escaldadas) en heridas, úlceras y picaduras de insectos, también se usan en colirio y fritas sirven popularmente en esguinces y golpes.

-Las semillas enteras o cocidas en leche son laxantes, y la decocción es diuréticas.

-En el siglo XVIII se hacía un ungüento con las hojas machacadas en manteca de vaca derretida a fuego lento para el dolor de hemorroides.

-La homeopatía le utiliza para el dolor de muelas y oídos, receta usada desde tiempos de Dioscórides

Etnobotánica

-El jugo de las hojas cuaja la leche.

-Las semillas sirven de alimento para los canarios y aves canoras, contienen mucílago para aprestar los tejidos.

Varios

-Atado a las piernas “protege de las serpientes”.

-Fue utilizada para ahuyentar el mal de ojo

-Formó parte de los filtros de amor.

-La raíz o toda la planta, especialmente del P. coronopus, se utiliza popularmente, llevada en el bolsillo o por dentro de la ropa interior, para combatir las hemorroides.

 

PEDRO ANDRÉS MATTIOLI

Médico y naturalista italiano, nació en Siena en el 1.500. Su padre, un medico veneciano, quería que estudiara abogacía, pero al sentirse atraído por las ciencias naturales, consiguió estudiar medicina en Padua.

Ejerció su carrera en Siena, Roma, Trento y Gorizia. Se hizo rico y abandonó la práctica de la medicina por el estudio de las ciencias naturales y trabajos teóricos. Pasó unos años en Roma hasta 1.527, y posteriormente vivió en Gorizia. En 1.552 el archiduque Fernando I de Habsburgo le invitó a Praga, donde fue consejero áulico y luego en Viena primer medico de Maximilliano II. Finalmente se retiró a Trento, donde contrajo matrimonio, y murió de peste en 1.577.

Adquirió gran reputación como naturalista, describió un gran número de animales, plantas y minerales desconocidos o poco conocidos hasta entonces, pero carecía de método y espíritu crítico.

Su obra más importante es “Comentarios sobre Dioscorides” , publicada primero en Italiano y luego en Latín en 1.544, con más de 1.000 grabados en madera, fue todo un registro de la ciencia médica y botánica de la época. Fue considerada durante mucho tiempo el mejor tratado de materia médica, y le dio una fama extraordinaria, ya que fueron publicadas numerosas reediciones y traducciones tanto en Italia como en el resto de Europa en los siglos XVI y XVII.

Plumier, en su honor, dio el nombre de Matthiola a un género de plantas.



miércoles, 27 de julio de 2022

ABEDUL

En los albores de la historia celta, los bardos, poetas encargados de cantar a los dioses y los héroes, ceñían sobre su cabeza una corona de abedul considerando este árbol símbolo de las fuerzas creadoras de la naturaleza.En la antigua Germania el consejo de ancianos se reunía en los bosques de abedul.

 

Plinio en el siglo I, admiraba este gran árbol por la blancura de su corteza, lamentándose del uso que hacían de sus varas los “magistrados” para castigar a sus pupilos, lo que le valió el nombre de “árbol de la sabiduría”.  Además, la corteza interior se usó a modo de papel para escribir, el liber o libri, la palabra pasó a significar libro.

Los romanos usaban sus ramas para impartir disciplina, las agrupaban en “fasces” con un hacha en el centro como símbolo del poder depurativo de la ley. De ahí viene la palabra fascismo, con el hacha de Mussolini.  Las viejas leyendas del medievo cuentan que colgaban en las casas ramas de abedul en la creencia de que ahuyentaban brujas y espíritus infernales y por esa razón elaboraban con su madera las cunas de los niños. 


 

Y las escobas de sus ramas, con palo de fresno barrían también los demonios y malos espíritus. Sirvió tambien en hechizos de amor, protección y purificación. Para los habitantes de Siberia eran la puerta que daba acceso a un espíritu benéfico de la tierra. 

En la mitología nórdica el abedul es tan venerado como lo es la encina entre los latinos. Fue consagrado al dios Thor, representando el retorno de la primavera, y ocupa el primer puesto en el antiguo alfabeto gaélico (B- baite o beth). Es el símbolo del dios de la vida y de la muerte, corona de bardos, templo de druídas y signo del zodiaco celta (del 24 de diciembre al 20 de enero).

Es tanto el respeto que tenían a su abedul, morada de elfos y otros seres fantásticos, que en Laponia los leñadores avisaban con antelación al árbol que iba a ser talado para dar tiempo al espíritu habitante para trasladarse. Algunos de estos árboles eran tan sagrados que no podían ser cortados.  Estos aguerridos nórdicos creían que la última contienda se desarrollaría alrededor de un abedul.

Si  el fuego o el hacha dejasen crecer este bello árbol, su porte podría llegar a ser tan grande como el que alcanzó el del palacio de Augustbourg de tan copiosa copa, que debajo de sus ramas se disponían mesas para 375 comensales.  Este árbol de la sabiduría y la justicia, el palo nefrítico de Joseph Quer, es para nosotros el árbol de la luz.

MELISA



 

Etimología: Del griego “melissa” abeja; por ser plantas muy visitadas por las abejas.

Descripción: Planta perenne de 20 a 150 cm, algo glandular, pelosa, con olor a limón de joven. Hojas opuestas, pecioladas, de 2 a 9 cm, ovales o romboideas, crenadas o dentadas. Flores de 8 a 15 mm amarillentas al principio y luego blanquecinas o rosadas, bilabiadas, el labio superior bífido y el inferior con tres lóbulos el central más ancho. Cáliz peloso con dos labios, el superior con tres dientes y el inferior bífido.  Florece en verano.

Melisa, Melissa offcinalis, planta del mes, julio, 2022, Juzbado


 

Comestible

- La planta entera se consume cocida como verdura.

- Los tallos tiernos se preparan como los espárragos, y cocidos con azúcar y agua de rosas se usan como aderezo en tartas.

- Las hojas y sumidades floridas tienen sabor a limón, sirven para aromatizar quesos, vinagres, infusiones y escabeches, se añaden a ensaladas, sopas, verduras, platos de carne, patatas o arroz, postres, confituras y bebidas.

- Las hojas frescas contienen vitamina B1, B2, C y caroteno.

Etnobotánica

- El jugo de la planta se utiliza para aliviar las picaduras de insectos.

- La planta es repelente de insectos.

- Es muy apreciada por los apicultores mediterráneos desde hace más de 2.000 años, porque el olor de su aceite esencial es parecido al de la feromona producida por la abeja reina. Plinio ya comentaba que untando las colmenas con ella, no huirán las abejas.

Cosmética

- La planta se añade al champú como revitalizante del cuero cabelludo, y sirve en vahos para las manchas de la piel.

Medicinal

- Las hojas y sumidades floridas sirven como tónico, aperitivo, digestivo, sedante, antiespasmódico, carminativo, antiséptico, antivírico y emenagogo, al exterior se utiliza como cicatrizante y contra dolores reumáticos, neuralgias y migrañas.

- La planta macerada en alcohol de 70º durante 9 días sirve en fricciones contra las jaquecas.

- Es útil para “animar a los desmayados”, vómitos de las embarazadas, vértigos, dolor de dientes y como antihistérico.

Anotaciones

- Es el principal componente del “agua del Carmen”, precursora del agua de colonia, destilada en el siglo XVII en París por los carmelitas.

- “Disipa las penas y promueve la alegría”, esto es que estimula la circulación sanguínea, el cerebro y el sistema nervioso.

- Se utilizó en fumigaciones curativas y encantamientos.

- Fue cultivada por los antiguos romanos, quienes la introdujeron en Gran Bretaña.